Jesús Humberto Olague Alcalá (*)
Recién me enteré la tarde de ayer de que el nuevo director del Instituto Zacatecano de Cultura Ramón López Velarde es el Lic. Gustavo Salinas Íñiguez y hoy escuché una entrevista que le realizara Mario Caballero para su noticiero matutino. Durante la entrevista se hizo énfasis en la reducción de eventos culturales y en la comparación con Guanajuato, que si bien cuenta con sólo un festival cultural importante, el Festival internacional Cervantino, es éste de gran renombre y duración, y el comentario de que más valdría tener un gran festival y no muchos de poca importancia.
El asunto y la posibilidad de reducir la cantidad de eventos y concentrar en uno sólo la gran variedad de expresiones artísticas y culturales me deja un no grato sabor de boca por varias situaciones, de las que expondré unas cuantas.
En principio de cuentas, aunque pareciera que con este punto debería cerrar mi reflexión, tiene que ver con la experiencia, no la mía porque no la tengo más que como observador y simple aficionado a los temas culturales, ni la de Salinas Íñiguez porque no estoy seguro de que la tenga o no ya que le tengo en la memoria dentro del ámbito político y no dentro del cultural, sino con la experiencia que han dejado algunas decisiones similares en tiempos pasados, baste recordar que con el alargamiento de eventos como la Feria Nacional Zacatecas o el Festival Zacatecas, a tres y dos semanas respectivamente, no se obtuvieron logros significativos, tanto que la feria tardó poco en volver a las dos semanas de duración y la segunda semana del festival, durante la semana de pascua, según los hoteleros zacatecanos la ocupación no fue significativamente mejor que en años anteriores.
Por otra parte, sería de suponerse que, siendo Miguel Alonso ex-secretario de turismo, no olvidemos que tuviera a su cargo esta secretaría durante los primeros años de la administración de Amalia García, una de las apuestas principales de su gobierno fuera el fortalecimiento de la industria turística y que por lógica se buscara hacerlo desde el nicho que durante los últimos veinticinco años se ha venido desarrollando con mejores resultados en nuestro estado, porque si bien es cierto que en el sexenio anterior la cultura fue utilizada con frecuencia con características de populismo y clientelismo político, ayudó a que hubiera captación de recursos, tanto por el turismo cultural como por los pocos subsidios que el gobierno federal, con el poco interés que ha demostrado para la educación y la cultura durante este y el anterior sexenio, destina en la actualidad a estos temas.
Hoy en día Zacatecas cuenta con una interesante oferta de festivales que es, por llamarlo de alguna manera, modelo para otros estados con aspiraciones turístico-culturales, porque además de que sirven al propósito de acercar la cultura a la sociedad logran atraer a públicos concretos, tanto locales como foráneos, y son un medio importante para la captación de recursos, y muestra de ello es el notorio incremento de visitantes durante, por mencionar sólo algunos, los festivales de teatro de calle, del folclor internacional, de cine, de jazz, de arte barroco, el Hay festival y el festival Zacatecas, sin duda el más importante de todos.
Coincido con él en la necesidad de revisar minuciosamente los festivales que hoy en día se realizan, pero no para eliminar algunos sino para que se hagan los sean necesarios, en las fechas que sea conveniente y con la mayor calidad posible, porque la cultura no indigesta, y mucho menos la derrama económica que de ella se podría obtener.
Y no es que no esté de acuerdo con las opiniones de Salinas Íñiguez, de quien espero haga un buen papel al frente del Instituto Zacatecano de Cultura, porque desde hace mucho tiempo sé que tiene interés por el arte, principalmente por la pintura y la escultura; y de quien, aunque tuve oportunidad de tener contacto con él en apenas un par de ocasiones, guardo un grato recuerdo dada la amistad y el respeto que siempre mantuvo y mostró hacia mi padre, pero tengo claro que no es reduciendo como se logrará mejorar la calidad de los festivales, sino que es precisamente mejorando la calidad y con una nutrida oferta, como podrá consolidarse a Zacatecas como un destino cultural importante tanto en el ámbito nacional como internacional, que sirva para captar mayores recursos.
Digo, yo nada más digo.
(*) Ingeniero en Sistemas Computacionales
Al menos tu tienes algo que presumir aunque sea medianamente de tu estado pero yo ni siquiera eso, mi estado es deplorable jeje.
ResponderSuprimirSaludos.