Jesús Humberto Olague Alcalá (*)
Según la RAE, la palabra profesión significa, en su tercera acepción, "Empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que percibe una retribución.", sin embargo al referirse a las personas dice que es profesional aquel "Que practica habitualmente una actividad, incluso delictiva, de la cual vive." y que es una "Persona que ejerce su profesión con relevante capacidad y aplicación.", y de las cosas, que es lo "Hecho por profesionales y no por aficionados." y que el profesionalismo es el "Cultivo o utilización de ciertas disciplinas, artes o deportes, como medio de lucro.", y en todas estas definiciones el eje rector es percibir una remuneración por llevar a cabo una actividad, y vivir de ello.
Sin embargo, es habitual que al hablar de un profesional nos refiramos a aquel que tiene una formación académica, un nivel de especialización y una experiencia suficientes y adecuados, que le faculten para el desempeño de sus labores, manteniendo niveles de calidad y satisfacción de sus clientes; y es aquí donde cabe remitirnos a la wikipedia, aunque sea bien sabido que no es el mejor medio cuando de encontrar información veraz y confiable se trate, pero a la que recurriremos porque en ella podremos encontrar una acepción que se apega un poco más a como la acostumbramos utilizar:
El uso común del concepto de profesión tiene diferentes acepciones, entre ellas: empleo, facultad u oficio que cada uno tiene y ejerce públicamente. Las profesiones son ocupaciones que requieren de un conocimiento especializado, una capacitación educativa de alto nivel, control sobre el contenido del trabajo, organización propia, autorregulación, altruismo, espíritu de servicio a la comunidad y elevadas normas éticas.
Generalmente se acepta que una profesión es una actividad especializada del trabajo dentro de la sociedad, y a la persona que la realiza se le denomina: profesional. Se refiere a menudo específicamente a una facultad, o capacidad adquirida tras un aprendizaje que puede estar relacionado a los campos que requieren estudios de:
- Formación profesional donde se adquieren los conocimientos especializados respectivos para ejercer una ocupación u oficio; o a
- Estudios universitarios, posgrado o licenciatura, tales como la psicología, derecho, medicina, instrumentación quirúrgica, enfermería, arquitectura, contabilidad , la ingeniería, o la militar.
Se refiere, generalmente, a la naturaleza de la ocupación, del empleo y a la forma de ejercerlo que tiene esa persona. La profesión aborda el desempeño de la práctica y la disciplina se preocupa del desarrollo del conocimiento enriqueciendo la profesión desde su esencia, y profundizando el sustento teórico de la práctica.
Ahora bien, trasladadas ambas definiciones al medio periodístico de nuestro país, y particularmente, de nuestro estado, queda claro que nuestros medios de comunicación y quienes en ellos laboran, y para esto voy a generalizar aunque me lleve entre las patas a muchos, pudieran ser definidos más por la RAE que por el uso común, y es que si, ateniéndonos a que una de las premisas es el percibir un ingreso por lo que se hace, quitamos a los que colaboran de manera gratuita en los medios de comunicación, principalmente impresos y radiofónicos, es común encontrar columnas basadas en comentarios en redes sociales, en los famosos trending topics, temas de actualidad, y utilizar cosas personales de los actores de los ambientes políticos, artísticos, culturales y hasta religiosos para sacarlos de contexto y pegarlos en columnas escritas y pensadas con las patas, carentes de documentación veraz y confiable, basadas en la suposición y el chisme y, sobre todo, atendiendo más a líneas editoriales e intereses personales o de grupo, superpuestos al compromiso con la verdad y la oportunidad de la información.Para muestra un botón. Durante el sexenio pasado, en Zacatecas, fue moneda corriente leer y escuchar a quienes utilizaban los espacios para hablar de cosas personales de la entonces gobernadora, para chismear sobre sus supuestas preferencias sexuales, sus presuntos nexos y compromisos con bandas de delincuentes, pero no sólo de ella, también de su hija y sus funcionarios de primer nivel, temas relevantes casi todos, pero llevados al nivel del chisme y el rumor porque no se aportaban, en la mayoría de los casos, elementos que aportaran a fundamentar lo dicho; esto que me recordaba que en su momento se hacían exactamente los mismos comentarios sobre su antecesor, pero no en medios formales sino en las conversaciones de café o parranda, en el radio pasillo, y es que hacerlo entonces suponía arriesgarse a sufrir las consecuencias de un sistema férreo en el que vivimos hasta antes de que fuera posible la alternancia del poder en nuestro país y en nuestro estado. Pero como la historia es cíclica y la memoria popular es volátil, hoy en día es común escuchar y leer en los medios, formales e informales, prácticamente los mismos comentarios sobre los actuales actores políticos, sociales, artísticos.
Desafortunadamente hoy en día la investigación periodística parece haber quedado en el olvido, y son muchos, apegados a la simple definición de la RAE que todo lo sintetiza en la retribución económica, los comunicadores y periodistas que creen que sacar fotos de Facebook y comentarios de Twitter son verdadero periodismo, y que utilizan estos elementos para dar notas, que no noticias, sensacionalistas y sin fundamentos.
Informadores, comunicólogos y periodistas, así como los medios de comunicación para los que trabajan, deben, deberían, entender que son necesarios para el desarrollo de una sociedad inteligente, comprometida y madura, y en congruencia con ello avocarse a la nada fácil y muy incómoda tarea de retomar el camino y regresar a lo fundamental, al trabajo periodístico, a la publicación de la nota por su relevancia y no por su impacto mediático, a la verificación de la fuente, a los códigos y la autorregulación, con fundamentos éticos y responsabilidad.
Digo, yo nada más digo.
La verdad. Creo que un periodista que se digne de serlo debe trabajar con la verdad mas que con cualquier otra cosa. Habrá quien diga que la verdad es relativa, pero, en los casos donde "la verdad" es dificil de verificarse, pues... ¿Que no es precisamente la investigación una de las labores fundamentales de un periodista que se precie de serlo?
ResponderSuprimirTodavía, desafortunadamente el asunto de la verdad es tan subjetivo. Efectivamente, precisamente de eso se trata, de que la investigación debería ser la labor fundamental del periodista y la fuente su principal sustento, sin embargo hoy la investigación y la fuente se resumen en muchos casos en un par de palabras nada más: redes sociales
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